Aterrizar, estrellarse más bien.
Como una bofetada.
Despertarse. ¿Quién dijo q lo quisiera?

Construí castillos en nubes e historias con posiblidad de retroceso.
Subí tantas veces a la torre más alta, cerré la puerta y abrí la ventana.

Lo sabía, ¿y qué? No me importaba.
Que los castillos en las nubes no aguantan, que las historias, nuestras historias,siempre se acaban.